Del plano al material
El relevamiento del local es el punto de partida. Se toman medidas de planta y alturas, se registra dónde están las instalaciones y en qué estado quedaron paredes y pisos. Con esos datos se arman los planos de planta y los cortes que sostienen cualquier decisión posterior. Sobre esa base se eligen los materiales: microcemento para superficies continuas, chapa plegada donde hace falta resistencia, melamina enchapada para terminaciones más livianas. El diseño de iluminación se resuelve en la misma conversación, porque la luz cambia cómo se lee un material.